Del jugo al polvo: así aprovechamos el orujo
Trabajamos con familias campesinas y recolectores de Aysén que cosechan los frutos a mano, de forma natural y en entornos prístinos. Nada se desperdicia: del jugo queda el orujo, que se transforma en polvo, y las hojas de descarte, en alimentos funcionales. Eso es bioeconomía circular.
¿Qué es el orujo?
Es lo que queda cuando elaboramos nuestros jugos. En lugar de descartarlo, lo deshidratamos y lo molemos, y así se convierte en el polvo de maqui y de calafate de AustralOx.
¿Es lo mismo que un liofilizado?
No. El orujo deshidratado y molido es otro producto, y se distingue por su color más sobrio. Por eso conviene leer la etiqueta y buscar la palabra orujo.
Cosecha manual y energía renovable
Entre diciembre y marzo, la fruta se recolecta a mano en sectores de estepa y sectores húmedos de la Región de Aysén. En el proceso usamos paneles solares: el 70 % de nuestra energía es renovable.
Son alimentos funcionales, no medicamentos, y no reemplazan una alimentación balanceada ni la indicación de un profesional.